10.12.06
Suave
Te comportas de acuerdo
con lo que te dicta cada momento
y esta inconstancia,
no es algo heroico
es mas bien algo enfermo.
Gustavo Cerati (Soda Stereo)
27.10.06
Nos estamos viendo obligados a ser artistas
si el estress nos quita las ganas de hacer el amor.
Porque vamos adoptando nuevas velocidades en este mundo
que nos lleva en un descapotable a mil por hora.
Y tendré que admitir que cualquier situación se vuelve oportuna
para tirar ese manojo de leyes protocolarias
por el azar diminuto que ocultan nuestras diarias vidas.
Entonces, derramar esas viejas lágrimas reprimidas de una buena vez por todas.
Y abrirle paso al tiempo, e invitarlo a desayunar los miercoles,
y darle una posta, un rinconcito para que descance
mientras todos los demás arrastran desaforadamente por el asfalto.
si el estress nos quita las ganas de hacer el amor.
Porque vamos adoptando nuevas velocidades en este mundo
que nos lleva en un descapotable a mil por hora.
Y tendré que admitir que cualquier situación se vuelve oportuna
para tirar ese manojo de leyes protocolarias
por el azar diminuto que ocultan nuestras diarias vidas.
Entonces, derramar esas viejas lágrimas reprimidas de una buena vez por todas.
Y abrirle paso al tiempo, e invitarlo a desayunar los miercoles,
y darle una posta, un rinconcito para que descance
mientras todos los demás arrastran desaforadamente por el asfalto.
23.9.06
pr (o pequeña radiactiva)
Priscy tiene una melancolia absoluta atada a los nudillos de sus manos que la sacuden y la azotan contra el suelo. En ocasiones como éstas, la adrenalina de la caída la hace tomar noción de que, a unos pocos metros en descenso se acaba la atmósfera. Ella no sabe con certeza si tiene los ojos cerrados o los lentes empapados, entonces, quiero comprender, que es ese el maldito motivo por el cual sobrevive divagando entre lo finito y sus imprecisas paradojas inconclusas. Tiene conductas ezquisofrénicas y ni ella lo sabe. Es un panfleto de preguntas sin respuestas en la vidriera. Es lo que ella quiere ser y lo que ella quiere que veas, más que lo que és en sí misma. No reconoce, no recuerda, no relaciona. Pero sin embargo espera (nadie sabe qué) de los últimos informes, de los últimos estrenos, de su vida y el diario, de la musa que viaja sin rumbo para evitarla, de otra ciudad en la que jamás vivió. Una cabellera de diversos colores y de porciones irregulares para brindar a todo pie o mano dispuesto a enmarañarse, en silencio. Pr tiene palabras que van y vienen. Palabras ajenas y mayores. Palabras solteras. Sin embargo, calla. Se calla para el mundo y habla consigo misma de la puta calle y de la blasfemia insolente que concurre diariamente a sus oidos, indiferentes a la gente. Y su vida le és (a sí misma) exageradamente rebelde, su manto ya no és inherte, su sensibilidad ya no tiene límites, sus sueños ya no tienen sentido. Sólo conserva un vasto espacio de diversiformes verdes que adorna su habitación, plasmado en un cuadro, que alguna vez le regalaron para Navidad.
4.9.06
Cuestiones Internas (muy suyas y muy mias)
Salgamos del centro.
Desconcentremonos.
Abramos el pecho y dejemos pasar el lazo carmín.
Apaguemos las luces.
Seamos niños.
Seamos inocentes, para siempre
o por el rato que quieras.
Purifiquemos lo poco que queda
o glorifiquemos,
yo mi cuerpo y vos,
el tuyo y mio.
Sobresalgamos del resto.
Volvamonos locos.
Tengo velas mágicas de rápido fuego
pero podemos hacer de esto
una noche de gatillo fácil.
Hagamos de cuenta o partamos el cielo
y corramos a ver.
Seamos a(na)tómicos.
Tomemos somníferos.
Brillemos.
Yo, tuya y vos,
vos todo mio.
Saturemonos de amor
y viajemos a Saturno.
Tengo máquinas fotográficas que se dirigen a tu vida
en un zoom infrarojo que te la perdona.
Y olvida todos los karmas.
Intercambiemos ph agridulce.
Sostengamos la borrachera berreta con ambas manos.
Pero seamos inútiles también.
Seamos esas criaturas infantas con jueguetes nuevos y rompamoslo todo.
Crezcamos a paso lento.
Tiremos los años.
Bebamos más vino.
Sin respirar.
Vos, yo...y nadie,
absolutamente nadie más.
Desconcentremonos.
Abramos el pecho y dejemos pasar el lazo carmín.
Apaguemos las luces.
Seamos niños.
Seamos inocentes, para siempre
o por el rato que quieras.
Purifiquemos lo poco que queda
o glorifiquemos,
yo mi cuerpo y vos,
el tuyo y mio.
Sobresalgamos del resto.
Volvamonos locos.
Tengo velas mágicas de rápido fuego
pero podemos hacer de esto
una noche de gatillo fácil.
Hagamos de cuenta o partamos el cielo
y corramos a ver.
Seamos a(na)tómicos.
Tomemos somníferos.
Brillemos.
Yo, tuya y vos,
vos todo mio.
Saturemonos de amor
y viajemos a Saturno.
Tengo máquinas fotográficas que se dirigen a tu vida
en un zoom infrarojo que te la perdona.
Y olvida todos los karmas.
Intercambiemos ph agridulce.
Sostengamos la borrachera berreta con ambas manos.
Pero seamos inútiles también.
Seamos esas criaturas infantas con jueguetes nuevos y rompamoslo todo.
Crezcamos a paso lento.
Tiremos los años.
Bebamos más vino.
Sin respirar.
Vos, yo...y nadie,
absolutamente nadie más.
11.8.06
p.e.a.c.e
Ellos, que hasta hace poco corrían por el simple hecho de jugar a las escondidas...
hoy deben correr por sus vidas.
No estoy asociada a ninguna insitución, no pretendo publicar notas amarillistas, no estoy buscando nuevas formas de luchar con nadie...
Por eso, desde el ínfimo lugar y punto que ocupo en este mapa planisferio, desde esta boca que no calla cuando de valores se trata, entrelazada y atada a dictámenes de algún pueblo nefasto y abrumada por las catástrofes blasfémicas que invaden los medios y los miedos consecuentes,
pido paz, sueño paz, digo paz...
sólo paz.
Mientras, con dificultad, calmo mis ansias de gritar y sostengo mis manos para que no se cansen de rezar...
hoy deben correr por sus vidas.
No estoy asociada a ninguna insitución, no pretendo publicar notas amarillistas, no estoy buscando nuevas formas de luchar con nadie...
Por eso, desde el ínfimo lugar y punto que ocupo en este mapa planisferio, desde esta boca que no calla cuando de valores se trata, entrelazada y atada a dictámenes de algún pueblo nefasto y abrumada por las catástrofes blasfémicas que invaden los medios y los miedos consecuentes,
pido paz, sueño paz, digo paz...
sólo paz.
Mientras, con dificultad, calmo mis ansias de gritar y sostengo mis manos para que no se cansen de rezar...
22.7.06
Mi puto domingo violeta-morado
Dejame varada en la puerta del cine que tengo business bipolares para suspender sin inconvenientes.
Un mágico aire me dará el impulso y caminaré hasta mi destino.
Llegaré a tu casa, con suerte.
Dejaré la puerta abierta y te sorprenderé como un Don Nadie quitándose el apellido y gastando el teclado en el mar maquiavélico de piernas voluminosas.
¿Como desatar los nudos de la garganta si ni en vírgenes creo esta noche?O bien;
¿De qué manera obligo a la ignorancia a mirarme dos veces para que aprecie mi nuevo vestido?...
Porque ésta noche me vestí de rojo para él.
Pero él parece violeta marchita cayendo del florero. Parece amnésico domingo que le importa un carajo el comienzo de semana.
Mis tacones negros son el complemento bizarro y tengo una cartera de raros presagios en la mano derecha. Mi melena, en ramas dispersas, ya no tiene rulos en las puntas.
Lo obligo a escuchar mis puteadas bien merecidas...o me puteo obligadamente porque sé que no lo merezco y viceversa.
Pero mi objeto libidinoso no termina con una desición firme. Lamentablemente tengo una memoria trocada que falla y olvida; ingenua, y perdona sin razón. O no tengo razón porque la pierdo a menudo entre las cuerdas de su viola que saben bien cómo anesteciarme.
Y vuelven siempre, a tocar las mismas, pero -evidentemente- tengo muy mala interpretación.
Un mágico aire me dará el impulso y caminaré hasta mi destino.
Llegaré a tu casa, con suerte.
Dejaré la puerta abierta y te sorprenderé como un Don Nadie quitándose el apellido y gastando el teclado en el mar maquiavélico de piernas voluminosas.
¿Como desatar los nudos de la garganta si ni en vírgenes creo esta noche?O bien;
¿De qué manera obligo a la ignorancia a mirarme dos veces para que aprecie mi nuevo vestido?...
Porque ésta noche me vestí de rojo para él.
Pero él parece violeta marchita cayendo del florero. Parece amnésico domingo que le importa un carajo el comienzo de semana.
Mis tacones negros son el complemento bizarro y tengo una cartera de raros presagios en la mano derecha. Mi melena, en ramas dispersas, ya no tiene rulos en las puntas.
Lo obligo a escuchar mis puteadas bien merecidas...o me puteo obligadamente porque sé que no lo merezco y viceversa.
Pero mi objeto libidinoso no termina con una desición firme. Lamentablemente tengo una memoria trocada que falla y olvida; ingenua, y perdona sin razón. O no tengo razón porque la pierdo a menudo entre las cuerdas de su viola que saben bien cómo anesteciarme.
Y vuelven siempre, a tocar las mismas, pero -evidentemente- tengo muy mala interpretación.
15.6.06
Red Blooded
Acabó con un último suspiro cerca de mi difusa oreja
y presionó fuerte mis manos diciendo:
- Vos te das cuenta, te das cuenta de que esto no tiene ni pies ni cabeza?
Estaba frente al itinerario de partes corporales que componen esta (im)posible relación.
Fué lo que me dije a mi mísma, al mismo tiempo en que pensaba millones de estrategias para no responder a su pregunta irónica, fuera de lugar, indiscreta, pero a su vez tan cierta, sincera, puesta, derecha o como se llame de alguna manera a eso que te dicen y te ponen una cinta adhesiva en la boca.
Bueno, en ese momento un sabor agridulce recorrió mi boca.
Era sangre de mis labios recién cocidos. Era el rojo de mi lengua recién curtida.
Con este último par empapado, no me quedó otra opción que mirarlo a los ojos y transmitir todo aquello que no podía explicar...
De la metamorfosis resultó un ser transparente que se habia ocultado en el corner sigiloso de mi nuca cubierta.
Y dije mucho más de lo que podía expresar,
fuí mas sincera a su mirada que a mi misma.
Y porque todo lo demás me resultó vacío, me caí de la vida.
Inevitablemente.
y presionó fuerte mis manos diciendo:
- Vos te das cuenta, te das cuenta de que esto no tiene ni pies ni cabeza?
Estaba frente al itinerario de partes corporales que componen esta (im)posible relación.
Fué lo que me dije a mi mísma, al mismo tiempo en que pensaba millones de estrategias para no responder a su pregunta irónica, fuera de lugar, indiscreta, pero a su vez tan cierta, sincera, puesta, derecha o como se llame de alguna manera a eso que te dicen y te ponen una cinta adhesiva en la boca.
Bueno, en ese momento un sabor agridulce recorrió mi boca.
Era sangre de mis labios recién cocidos. Era el rojo de mi lengua recién curtida.
Con este último par empapado, no me quedó otra opción que mirarlo a los ojos y transmitir todo aquello que no podía explicar...
De la metamorfosis resultó un ser transparente que se habia ocultado en el corner sigiloso de mi nuca cubierta.
Y dije mucho más de lo que podía expresar,
fuí mas sincera a su mirada que a mi misma.
Y porque todo lo demás me resultó vacío, me caí de la vida.
Inevitablemente.
24.5.06
ilusorio
Mi vida está girando en torno a este cuadro en el que me veo sentada sobre una especie de terraza que adopté, vigilando un cielo estrellado que transmite paz, reconfortando el alma con figuras y simbolos que solo la noche puede dibujar. En momentos así, pienso en cómo hacer para diferenciar mis ficciones de las realidades. Él sigue sentado a mi lado, como esperando una resolución terminante que lo mate o lo reviva. Ahora no sé si él es producto de mi mente o vaya a saber cómo apareció allí. Y lo miro y me dan ganas de que sólo exista, sólo eso. Quizá yo quisiera tener entre mis manos una despedida estrecha y absoluta a mi soledad pero dependo de sus pocas ganas de quedarse, aunque sea, sin siquiera rozarme. Sigo concentrada en el punto fijo que me demarca una estrella roja perdida en el medio de esa fuente inagotable de diminutos pero intensos brillos. Podría pensar también, sin vueltas, que son solo éstos momentos en que, por más que él signifique esa irrealidad que no quiero reconocer, siento la tranquilidad de que alguien me cuida y con eso me basta.
Supe, mientras él tomaba mi mano y caían mis párpados, que no quiero saber lo que es estar sola para cuando amanezca. Y nos quedamos allí. Y como tantos otros dias, aquel tampoco amaneció.
Supe, mientras él tomaba mi mano y caían mis párpados, que no quiero saber lo que es estar sola para cuando amanezca. Y nos quedamos allí. Y como tantos otros dias, aquel tampoco amaneció.
25.4.06
Proceso ( Abril deja huellas)
Me topé con el sonido de un violín una mañana de Abril. Sufrí por un instante, la pena del mundo que estaba del otro lado de la pared (al parecer, unos murmullos) y no podía compartir esto conmigo. Cuando comprendí que la existencia estaba inmersa en ese instante, me dí cuenta de que la vida puede ser un disco, o un trago, o bien, un cigarro que dura éste momento en el que uno la consume -evidentemente-, para no dejarse consumir por ella. No sabria explicarlo pero cuando una tiene la mente más en blanco, algunas cosas logran recobrar color. Creo que aquella vez salí a la calle, me senté en el cordón de la vereda y ví a la gente abstracta y efímera mueriendo de a pedazos. Entendí que si se diagrama un mañana, lo que somos hoy muere por falta de atención.
18.4.06
Boceto de una mariposa de sueños diversos
Sólo a ella le comenté que me hubiera gustado ser especial, justo cuando mi muro se caía y su incomparable fuerza natural lo sostuvo, como Dios que salva a desamparados, en el momento crucial de mi desvanecimiento. Habrían pasado largos años quizas para mi sueño modesto de dama burguesa cuando desperté, repentinamente, y la ví dogmática, aún allí. Era una de esas noche de luna miesteriosa-blanca-redonda. Recordé -como mucho- los secretos de mi alma que ya no eran más secretos porque ella los había descubierto, afortunadamente, de su gruesa capa de polvillo atmosférico. Tiró mis pertenencias del lugar -a propósito, viejas y deterioradas-, porque desperté en un templo de mantas blancas y velas azules. Tuve la incógnita belleza (que jamás llegó a ser completamente mia porque era sólo de ella y de nadie más) y así viví maravillada bajo los principios fundamentales de su interior que deslumbra. En la vigilia, pude ver sus ojos pardos como amuletos que me conducían al sueño nuevamente o me perdían en un intrincado camino ilusorio, pero tibio y adictivo. Fué allí cuando tomó mis manos entre las suyas y dejó su temperatura marcada en mis huellas. Fuí minimal y diminuta mariposa de pocos minutos atrapada en el final del dia que revoloteó en su aura y se impregno de paz. Sólo fuí un alguien más cercano a ella que necesitaba un soporte, una tregua, un suspiro que reconforte, un abrazo fácil y una caricia simple...pero ella pudo dar mucho más. Ella se diversificó y me brindó el pedazo mejorcito de su código ancestral para perfeccionar mis errores. No tan segura, estaré hablando de su dulce collar de virtudes exquisitas y defectos existentes, pero virtuosos. Fué mi platónica idea, es prodigioso ser que me sublima y será misterioso rush que no se pierde (ni se olvida) ya que perdura con el paso del tiempo.
23.3.06
Love me two times
Noche de camuflajes y estereotipos desausiados. Diestras manos se confunden y el calor de poros las funde. Sordos pies descalzos hacen un vaivén mudo por la habitación. Tengo una fiebre de prendas que me ahogan y abro la persiana. El mundo ajeno me hace una reverencia de luces que titilan en lo alto y se dan a la fuga entre las nubes. Mi vela se consume y, no más extraño, el cigarro también. Te veo en el molde, casi cómodo, del rincón, por dónde surge la enredadera y trepan las mariposas. No te pido que me pidas palabras en altas horas, no me obligues a que te obligue a regar las plantas ni sostener las mariposas sobre tu hombro descubierto. Mirame, sin hablar, y dame sólo paz y amor. Porque tengo fiebre de miedos también. O quizá de inseguridades. Sincero mirame que las pestañas no van a sangrar si levantás las pupilas. Ahora te ruego (como alma devota, porque no te pido ni te obligo) que desprendas los botones de tus inseguridades y me concedas tal vista hermosa de tu pronta plenitud; y de una buena vez así, me ames pronto, pero no una, sino más...mucho más de dos veces.
7.3.06
23.2.06
Pulso en falso
Duermo con el recuerdo borroso de la última madrugada de lluvia que mató dos pájaros de un mismo tiro. Te empapó y me enterró. Madrugada (eso que nació unicolor y ahora envejece en sus matices) de perfumes de tu cuello en su mejor esplendor. Seré emperatriz para dominarte o, una vez más, por acostumbramiento, seré el todo incondicional que te sirve de aposento cuando ya no tengas a donde ir. Puedo ser ésta última porque quiero, puedo volver mis brazos de sábanas de seda púrpura y mi pecho le servirá de almohada (o sedante) a tu ideologia de perderte en los circulos de humo. Soy consciente de que ahora estoy ciega por eso te veo en todas partes. Entonces duermo y sueño. Entonces; precipitadamente, se abre la madrugada otra vez y vos estás allí parado. Majestuoso. Esbelto. Mojado. Imposible. Te dejo pasar porque de la ira a tus labios hay un solo paso. Un solo pasitito, transparente pero preciso, que cruzo con many-obras y me acomodo en tu pubis insólito.
14.2.06
Divergencias

Mientras él se desfigura dando explicaciones, ella evita una sospecha de llanto con sus manos. Cerca, pero a la vez casi ajena a la habitación, una persiana raya la pared clara. Los almohadones huelen a sahumerios de noches anteriores. Él tiene un trayecto de salida por la puerta delantera y ella una angustia superácida (muchos más grande que la de un caramelo) atravesada en la garganta. Su cabello largo cae una vez más sobre los pies de la cama y sus piernas, sobre la almohada. Él anuncia la caida del sol con sus labios ciegos. Ella supo con anticipación que caería el sol antes del atardecer, en el preciso momento en que él atravesara esa puerta descocida con su mochila cargada de ignorancia. Él terminó una canción sin estribillo y salió sin despedirse. Ella no volvió a oir el paso vagabundo del sol por aquel sitio. Ni pensó en escuchar melodías rotas.
El mundo se detuvo en la última mirada de los ojos inválidos y las manos frias. Luego, unos cuantos mundos divergentes se consumieron en espejismos; pero sólo unos cuántos pocos, porque los demás desaparecieron muy lejos, hace tiempo.
Zapatos de algodón
Son las siete y media de la tarde y, en este preciso momento, llegan a mi -como por arte de magia- centenares de preguntas que balean mi alma desprotegida. Y desde esta inútil maquina absorbente, junto a este inútil cenicero consumidor, busco una salida inevitablemente oculta en otros lugares. Incluso, busco mis huellas y no logro divisarlas. Las busco, ahora, torpemente ajenas y efímeras.
Alguien una vez me dijo:
-Deberias caminar por el suelo, no por las nubes.
Y pensar que llegué hasta este lugar con zapatos de algodón!
Últimamente voy vagabunda sin rastro alguno a donde me lleve la vida. Por cielo o por tierra.
Mientras tanto, un marcapaso desincronizado en el corazón, me vuela la cabeza. Tal vez mi alma esté siendo atacada -quizá no por primera vez- en su costado más frágil.
Alguien una vez me dijo:
-Deberias caminar por el suelo, no por las nubes.
Y pensar que llegué hasta este lugar con zapatos de algodón!
Últimamente voy vagabunda sin rastro alguno a donde me lleve la vida. Por cielo o por tierra.
Mientras tanto, un marcapaso desincronizado en el corazón, me vuela la cabeza. Tal vez mi alma esté siendo atacada -quizá no por primera vez- en su costado más frágil.
18.1.06
Intensivo
A Juan, luego de largos períodos delirantes y palabrerios inconclusos. Un gracias tan inconmensurable como tu ser.
Sabrás abrir la puerta y escapar
sabré correr
e invitarte a jugar
y pedirte que me cubran tus manos
una vez más.
Te irás, volverás y volveré
a toparme con tu brillante sentido de la demencia incomprensible
y seré servidora de tus amos pantalones
en noches de búsqueda
y estallido de botones.
Distante. Disperso.
Amante. Ajeno.
Puro. Perverso.
Frio. Frenético.
Insensible.
Detonador de sueños.
Intensivo.Terapéutico.
Descalzo, volaste. Y perdí tus huellas.
Sumergida en los delirios
que dejaron tus garras en mi espalda
en ese psicótico tacto,
mi honorable asesino.
Te amoldaré a mi cuello
y en alguna otra mera coincidencia con el pasado
perderé el sentido
de mi karma que nada recuerda
y revive, infinitamente intensivo.
Aclaración: Vuelve Priscy con un manojo de amapolas en la mano recién arrancadas. Pensé que el nuevo año no entregaría nuevas cosas. Pensé en que todo era un mito. Pensé, pensé y no me dí cuenta de que así, la vida se me escapaba entre los dedos. Espero que en este rincón, como en tantos otros en el mundo, para otras personas, el tiempo no sea psicópata persecuta. Abrazos cálidos para las personas que están siempre.
Sabrás abrir la puerta y escapar
sabré correr
e invitarte a jugar
y pedirte que me cubran tus manos
una vez más.
Te irás, volverás y volveré
a toparme con tu brillante sentido de la demencia incomprensible
y seré servidora de tus amos pantalones
en noches de búsqueda
y estallido de botones.
Distante. Disperso.
Amante. Ajeno.
Puro. Perverso.
Frio. Frenético.
Insensible.
Detonador de sueños.
Intensivo.Terapéutico.
Descalzo, volaste. Y perdí tus huellas.
Sumergida en los delirios
que dejaron tus garras en mi espalda
en ese psicótico tacto,
mi honorable asesino.
Te amoldaré a mi cuello
y en alguna otra mera coincidencia con el pasado
perderé el sentido
de mi karma que nada recuerda
y revive, infinitamente intensivo.
Aclaración: Vuelve Priscy con un manojo de amapolas en la mano recién arrancadas. Pensé que el nuevo año no entregaría nuevas cosas. Pensé en que todo era un mito. Pensé, pensé y no me dí cuenta de que así, la vida se me escapaba entre los dedos. Espero que en este rincón, como en tantos otros en el mundo, para otras personas, el tiempo no sea psicópata persecuta. Abrazos cálidos para las personas que están siempre.
16.1.06
Princesas
Caminamos sobre un sendero semioscuro pisando los obstáculos que quieren detenernos y maltratar nuestras piernas.
Matando con nuestra arma más fuerte, la ignorancia, todo aquello que intenta lastimarnos. Sabiendo que más de una vez jugamos a las actrices fingiendo no sentir, pero cuando nos resguardamos te veo llorar y me ves llorar.
Y ya estamos acostumbradas a que el chocolate se derrita y las mariposas se mueran pero aún conservamos la ilusión que nos brindan.
Y sonreimos... y jugamos.. y volvemos a recordar nuestros cuerpos.
Infinitas veces.
Lucía
Matando con nuestra arma más fuerte, la ignorancia, todo aquello que intenta lastimarnos. Sabiendo que más de una vez jugamos a las actrices fingiendo no sentir, pero cuando nos resguardamos te veo llorar y me ves llorar.
Y ya estamos acostumbradas a que el chocolate se derrita y las mariposas se mueran pero aún conservamos la ilusión que nos brindan.
Y sonreimos... y jugamos.. y volvemos a recordar nuestros cuerpos.
Infinitas veces.
Lucía
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