18.5.10

sonido de soneto

Nosotros nos partimos en dos y vemos el silencio cual melodía en partitura.
El rato nos chistará mientras tibiamente nos volvemos a sumar.

I
Hay momentos en que las hojas cantan o murmuran una canción desafinada: nuestros ojos son vestigios de miradas que alguna vez fueron -¿cómo olvidarlo?- un propósito que se agotaba en sí mismo mientras un hombre-gota escribía sobre un mar que no alcanzaba y una historia que no era.

II
A veces, más ahora que antes y mucho menos que mañana, somos una distancia que se va suprimiendo hasta desaparecer. Una distancia que no dista de una cercanía de vals o, por qué no, de tango. O somos algo así como un popurrí de versos de primera escala que -paleta en mano- empiezan torpemente a dibujar un soneto.

Ciertos poemas -más aún, sus últimos tres versos- nunca dejan de tener un aire a puntos suspensivos.

3 comentarios:

Ema dijo...

Somos algo asi como un popurri de versos, vestigios de miradas, una distancia que de a poco desvanece..

Eso dice Ella que somos, o eso creo yo que dice Ella..

Yo pienso y pienso... luego no existo..

Prinfinita dijo...

Totalmente es eso lo que piensa.

Lo pensó, Sr E?
Sabe lo que es una distancia que se pierde?
Sabe que dos cuerpos en contacto son un atentado contra la distancia?
Sabe que le ganamos?

Shh, el juego vuelve a comenzar todos los dias.

Ema dijo...

"Entelequia" es su palabra, hagamos un trueque que no acepta negatiiva respuesta:

"Sabe que dos cuerpos en contacto son un atentado contra la distancia?"

Le robo ese verso Prinfinita, ahora es mio.