Quizás el suspiro en tu memoria que hoy vuela entre los mares de nose dónde, dejaría de ser el náufrago perdido que se oculta sin tierra firme.
Puertas y ventanas, vientos que azotan el incomprensible refugio del alma
a veces gris, oscuro
pero que jamás muestra algún destello que me mienta con su brillo,
por falta de luz que enterró y ya no emana.
Se supone que una tiene que recordar felizmente las sonrisas que irrumpieron ayer el alba casi mio, casi nuestro...pero es imposible y parece amanecer hasta cuando una menos lo espera. Ahora se vuelve triste, como el nudo que ata y no deja escapar palabras de amor...
melodias sin canción, amaneceres y casas
y desayunos postergados para algún porvenir lejano
y almohadones que conservan tu perfume
casi sagrado
en el viejo terciopelo azul de ese horizonte llano
que con las horas poco a poco se consume.
1 comentario:
"y desayunos postergados para algún porvenir lejano"
guardamela, que en tiempito te la voy a pedir. ahora voy a seguir sentadita esperando el milagro.
besote, Pri, que andes bien.
Publicar un comentario