Esta clase de amor que, con naturalidad de incógnita, se vuelve esfinge.
Quema mis palabras pronunciadas al resurgir entre los labios húmedos y las impregna de locura cuando las escribo.
Interruptor de madrugadas en las que me levanto sedienta de musica y cigarros.
Diminuta aguja que pincha y va hilando mis dias que a esta altura no se si avanzan o retroceden.
Laberinto que me acecha. Y me gusta.
Que parece perderme entre los caminos y encontrarme de vez en cuando.Amor que me sorprende sin los pies en la tierra.
Aunque sospecho que sea de mi agrado y me acaramele...en ese dulce ábito de engañarme con fragmentos pasionales.
Sustituto de todo el manto brilloso que acobija las noches desde mi ventana.
Sustituto divino que me lleva a estados de asención.
Dueño de figuras y presencias taciturnas que se prestan y me hacen compania en esas tardes melancólicas de lluvia.
Sangre, tibia, que sigue corriendo por el circuito venoso.
Como la balada porteña,
loco berretín de acróbatas que enloquece una y otra vez.
Esta clase de amor que transforma...
Y se vuelve la psicosis experimentada más delirante
en esto...que ya ni nombre tiene...
Porque con fascinación asesina enterramos toda descripción,toda verdad ajena a la nuestra
para convertirnos en
Los locos inventores.
3 comentarios:
Y que mejor locura que inventar el amor cada día.
... en locos inventores de algo que ya existe y que ya fue inventado con anterioridad... en transformadores de energía dual, que llena el alama de cada uno.
en invenatores plagados de ideas y material, tanto, que excede nuestras capacidades de respuesta.
Beso Pri! que andes bien!
Yo siempre quiero quemarme, buen blog, buen invento, si
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