22.2.07

(confidencial)

Sospeché, mucho antes del principio, que su silueta se diagramaba en la borra del café que se esfuma sustancial. Pero solo fue esa sucia nostalgia que te dan los olores del recuerdo. No tan delirante, estaré comentando mis sospechosos encuentros con sus pertenencias dogmáticas. Despierta, casi viva, navegué por la tinta dulce de copas vacias. Él jamás lo notó (al parecer) porque mi cuerpo se hundió lentamente en el cristal y dio centenares de vueltas acrobáticas para no perder lo poco que tenía. Fui rasgando bordes, todos suyos, con todas mis fuerzas, pero solo fue un cosquilleo inadaptado a su sonata perfecta e inalterable. Suena en la habitación un único dia en la vida que exprime lo que soy.
Sucede que a menudo me harto de su poder sobre mi (que me aniquila por completo).

3 comentarios:

Vueltegato Editores dijo...

sospechas, sospechas...

somos necios, por eso lo pagamos caro... aunque no es del todo caro, todo es un regalo...

Ana Lucía dijo...

Nena dame más versos...
Así, mis sentidos no te extrañan.
Te quiero taaanto princesita. Sabes!

GISELA LEITES dijo...

amor... dolor... casi siempre se encuentran, en algún punto...
hay que saber cuando escapar o cuando enfrentar...
veo q hace mucho no andas por aca. quizas nunca leas mi comentario, me gusta como escribis, seria bueno que lo sigas haciendo