Llegué y al verlo allí, tan puro, me causó un cosquilleo casi inesperado. Creo haber golpeado su puerta, antes de que apareciera de una buena vez, tras el sonido de sus pasos. Lo escuché caminar por el pasillo mientras, quizá imaginaba, a unas niñas, unos pasos más allá, cruzando la calle, murmurar su nombre en la "dulce espera" de verlo salir a la puerta. Dicen que nadie habia llamado a ella desde hace tiempo y, en las tardes otoñales de Abril, el retazo de madera parecía volverse de roca, inherte, bajo el sol. Sin darme cuenta, estaba frente a mi, igual a la fotografía que mandó una vez junto a una delicada postal de un jardín chino.Su obseción por el arte a veces me preocupa. Lo noté delgado, taciturno, débil, y recordé que una vez escribió en una carta que su "temido" fanatismo por contrariedades como dormir de dia, trasnochar y hasta olvidar alimentarse se ha vuelto una rutina, no recomendable, de la que nacen sus obras, ideas, cartas, en fin. Lo que provoca, sin llegar a extremos, el insomnio temporario. Me hizo pasar de inmediato. Intercambiamos saludos y abrazos, imporvisados y cálidos. Iba periguiendo su aroma mientras me comentaba de su vida, sus proyectos, quizás sus pinturas, su música. - Multifacético.-Pensé en voz alta y sonrió. - Melody, usted conoce bien mis debilidades. Sabe que, a pesar de los años, soy muy cambiante. A veces conservador, pero con gente muy allegada, tal como lo es Ud, soy muy conversador. Hubo una pausa mientras entrábamos en la biblioteca. Solo se oyó el crujir de la puerta antigua al abrirse. Entramos y el aire guardado de allí me rozó la piel. Luego, un escalofrio. - Auguste Sharpe...Quién lo hubiera creido milenios atrás? Qué musa lo habría pensado para que presenciaramos el mismo período de tiempo?- Le dije sin la remota idea de lo que decía. - Me atrevo a corregirla, Melody...yo nisiquiera sé si llamarla vida. Y si, así es, no coincidencia ni casualidad, Ud y yo en la misma parcela de continuidad. Somos producto de alguien que imaginó un gran rompecabezas. Creo no equivocarme y conjeturar que nuestra amistad nos hace coincidir como piezas. Y nos arma, nos desarma y nos vuelve a armar. Creo seguir así...por lo menso hasta que me quiten de sus pensamientos.- Se explicó y se sumergió entre los estantes gigantescos, entre el tumulto de libros y paginas descoloridas, en el olor a hoja plegada, en infinidad de colores de tomos prolijamente ordenados que me lo recuerdan continuamente en la melancolia absurda.
29.9.05
Auguste Sharpe - Continuidad
26.9.05
Los locos que inventaron el Amor
Esta clase de amor que, con naturalidad de incógnita, se vuelve esfinge.
Quema mis palabras pronunciadas al resurgir entre los labios húmedos y las impregna de locura cuando las escribo.
Interruptor de madrugadas en las que me levanto sedienta de musica y cigarros.
Diminuta aguja que pincha y va hilando mis dias que a esta altura no se si avanzan o retroceden.
Laberinto que me acecha. Y me gusta.
Que parece perderme entre los caminos y encontrarme de vez en cuando.Amor que me sorprende sin los pies en la tierra.
Aunque sospecho que sea de mi agrado y me acaramele...en ese dulce ábito de engañarme con fragmentos pasionales.
Sustituto de todo el manto brilloso que acobija las noches desde mi ventana.
Sustituto divino que me lleva a estados de asención.
Dueño de figuras y presencias taciturnas que se prestan y me hacen compania en esas tardes melancólicas de lluvia.
Sangre, tibia, que sigue corriendo por el circuito venoso.
Como la balada porteña,
loco berretín de acróbatas que enloquece una y otra vez.
Esta clase de amor que transforma...
Y se vuelve la psicosis experimentada más delirante
en esto...que ya ni nombre tiene...
Porque con fascinación asesina enterramos toda descripción,toda verdad ajena a la nuestra
para convertirnos en
Los locos inventores.
Quema mis palabras pronunciadas al resurgir entre los labios húmedos y las impregna de locura cuando las escribo.
Interruptor de madrugadas en las que me levanto sedienta de musica y cigarros.
Diminuta aguja que pincha y va hilando mis dias que a esta altura no se si avanzan o retroceden.
Laberinto que me acecha. Y me gusta.
Que parece perderme entre los caminos y encontrarme de vez en cuando.Amor que me sorprende sin los pies en la tierra.
Aunque sospecho que sea de mi agrado y me acaramele...en ese dulce ábito de engañarme con fragmentos pasionales.
Sustituto de todo el manto brilloso que acobija las noches desde mi ventana.
Sustituto divino que me lleva a estados de asención.
Dueño de figuras y presencias taciturnas que se prestan y me hacen compania en esas tardes melancólicas de lluvia.
Sangre, tibia, que sigue corriendo por el circuito venoso.
Como la balada porteña,
loco berretín de acróbatas que enloquece una y otra vez.
Esta clase de amor que transforma...
Y se vuelve la psicosis experimentada más delirante
en esto...que ya ni nombre tiene...
Porque con fascinación asesina enterramos toda descripción,toda verdad ajena a la nuestra
para convertirnos en
Los locos inventores.
22.9.05
Conversation
Una tarde lluviosa, no recuerdo de que mes, en un bar desconocido, junto a Sharpe.
- Se preguntó Ud. alguna vez si todo esto, esta pluma, ese cigarro, incluso, ese lunar que aún conserva desde pequeña junto a sus labios, son reales?-me preguntó.
Creo haber respondido:
- Con la misma frecuencia con la que me pregunto cuanto durará la ilusión que me provocan.- y tomé otro sorbo de té.
- Se preguntó Ud. alguna vez si todo esto, esta pluma, ese cigarro, incluso, ese lunar que aún conserva desde pequeña junto a sus labios, son reales?-me preguntó.
Creo haber respondido:
- Con la misma frecuencia con la que me pregunto cuanto durará la ilusión que me provocan.- y tomé otro sorbo de té.
11.9.05
Ninfa de Cristal

A través de un manto de hojas verdes protectoras te busco
cerca de una rama te movés titilando como siempre
despedís con suavidad el aroma de tus alas exquisito
con tu encanto marcás el destino al que me dirigo
donde bosques y niñas, y flores de septiembre
me esperan con cautela para el momento infinito.
Jugás a perderte entre ceibos y mariposas
voy arrastrándome entre piedras preciosas
la vista olfatea todo lo que ve desconocido
y despierta hasta el más refugiado de los sentidos.
Te mezclás en el corazón del bosque tupído
me llevás volando como pájaro sin nido
canta un nuevo vals la multitud de duendes en el horizonte
mientras el amanecer se nos va fugitivo.
Volvé, volvé que la noche te está llamando
volvé que ella y yo necesitamos de tu encanto!
Busco tu luz tendida en las ramas y no la puedo encontrar
te me has perdido otra vez, Ninfa de Cristal?
Sin norte, sin sur y sin cielo
voy de regreso a casa y parece que nunca llego
me dejáste desorbitada y con lágrimas de hielo
sin avisar te extingues de la realidad que te concedo?
Una cama de yuyos intenta calmar el cansancio
los ojos que cuelgan y arden de no verte a mi lado.
El bosque se derrumba entre llantos y pobres latidos
te me escapaste nuevamente entr elos dedos
y como nunca me hechaste al olvido.
La naturaleza muerta me contagió los suspiros
sin embargo, te espero...
junto a la magia que guarda mi crepúsculo encendido.
La pausa no fué en vano. Esta autora se ha tomado un período de tiempo, relativamente corto, para buscar en los cajones los apuntes y parte de la identidad perdida. Más adelante, siguiendo la continuidad de los dias, se mostrarán parte de escritos que surgieron en noches de "inspiración" (si así se puede llamar).
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