Nos estamos viendo obligados a ser artistas
si el estress nos quita las ganas de hacer el amor.
Porque vamos adoptando nuevas velocidades en este mundo
que nos lleva en un descapotable a mil por hora.
Y tendré que admitir que cualquier situación se vuelve oportuna
para tirar ese manojo de leyes protocolarias
por el azar diminuto que ocultan nuestras diarias vidas.
Entonces, derramar esas viejas lágrimas reprimidas de una buena vez por todas.
Y abrirle paso al tiempo, e invitarlo a desayunar los miercoles,
y darle una posta, un rinconcito para que descance
mientras todos los demás arrastran desaforadamente por el asfalto.