Ellos, que hasta hace poco corrían por el simple hecho de jugar a las escondidas...
hoy deben correr por sus vidas.
No estoy asociada a ninguna insitución, no pretendo publicar notas amarillistas, no estoy buscando nuevas formas de luchar con nadie...
Por eso, desde el ínfimo lugar y punto que ocupo en este mapa planisferio, desde esta boca que no calla cuando de valores se trata, entrelazada y atada a dictámenes de algún pueblo nefasto y abrumada por las catástrofes blasfémicas que invaden los medios y los miedos consecuentes,
pido paz, sueño paz, digo paz...
sólo paz.
Mientras, con dificultad, calmo mis ansias de gritar y sostengo mis manos para que no se cansen de rezar...