25.4.06

Proceso ( Abril deja huellas)

Me topé con el sonido de un violín una mañana de Abril. Sufrí por un instante, la pena del mundo que estaba del otro lado de la pared (al parecer, unos murmullos) y no podía compartir esto conmigo. Cuando comprendí que la existencia estaba inmersa en ese instante, me dí cuenta de que la vida puede ser un disco, o un trago, o bien, un cigarro que dura éste momento en el que uno la consume -evidentemente-, para no dejarse consumir por ella. No sabria explicarlo pero cuando una tiene la mente más en blanco, algunas cosas logran recobrar color. Creo que aquella vez salí a la calle, me senté en el cordón de la vereda y ví a la gente abstracta y efímera mueriendo de a pedazos. Entendí que si se diagrama un mañana, lo que somos hoy muere por falta de atención.

18.4.06

Boceto de una mariposa de sueños diversos

Sólo a ella le comenté que me hubiera gustado ser especial, justo cuando mi muro se caía y su incomparable fuerza natural lo sostuvo, como Dios que salva a desamparados, en el momento crucial de mi desvanecimiento. Habrían pasado largos años quizas para mi sueño modesto de dama burguesa cuando desperté, repentinamente, y la ví dogmática, aún allí. Era una de esas noche de luna miesteriosa-blanca-redonda. Recordé -como mucho- los secretos de mi alma que ya no eran más secretos porque ella los había descubierto, afortunadamente, de su gruesa capa de polvillo atmosférico. Tiró mis pertenencias del lugar -a propósito, viejas y deterioradas-, porque desperté en un templo de mantas blancas y velas azules. Tuve la incógnita belleza (que jamás llegó a ser completamente mia porque era sólo de ella y de nadie más) y así viví maravillada bajo los principios fundamentales de su interior que deslumbra. En la vigilia, pude ver sus ojos pardos como amuletos que me conducían al sueño nuevamente o me perdían en un intrincado camino ilusorio, pero tibio y adictivo. Fué allí cuando tomó mis manos entre las suyas y dejó su temperatura marcada en mis huellas. Fuí minimal y diminuta mariposa de pocos minutos atrapada en el final del dia que revoloteó en su aura y se impregno de paz. Sólo fuí un alguien más cercano a ella que necesitaba un soporte, una tregua, un suspiro que reconforte, un abrazo fácil y una caricia simple...pero ella pudo dar mucho más. Ella se diversificó y me brindó el pedazo mejorcito de su código ancestral para perfeccionar mis errores. No tan segura, estaré hablando de su dulce collar de virtudes exquisitas y defectos existentes, pero virtuosos. Fué mi platónica idea, es prodigioso ser que me sublima y será misterioso rush que no se pierde (ni se olvida) ya que perdura con el paso del tiempo.